No es tan bueno ser alguien frío como mucha gente cree. Es decir, a veces te apetece un abrazo, un abrazo de verdad, pero ni sabes como darlo ni nadie te lo da.
No es tan bueno ser alguien frío como mucha gente cree. Es decir, a veces te apetece un abrazo, un abrazo de verdad, pero ni sabes como darlo ni nadie te lo da.